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miércoles, 7 de noviembre de 2012

"Matrimonio" homosexual constitucional

Se acaba de pronunciar el Tribunal Constitucional, por 8 votos contra 3, a favor de considerar matrimonio a las cuadrillas homosexuales que el gobierno terrorista del GAL (Gobierno Asesino y Liberticida), que nombró a la mayoría de los magistrados sentenciadores, equiparó al matrimonio en una ley. 

La sentencia evidencia la tenebrosa simbiosis entre la mafia rosa (indisociable de la mafia negra polanquista y de la mafia roja terrorista-sindical) y el estado laico democrático que, por ese motivo, vengo llamando gaycracia. Forman un conglomerado de extorsión que está aboliendo cualquier discriminación que detectan y no distinguen lo blanco de lo negro, lo verde de lo amarillo, todo es rosa. 

Pero la decisión legal es constitucional, de la misma manera que lo sería equiparar una mierda a un pastel; al fin y al cabo la primera suele ser el resultado de la evolución orgánica del segundo al ser digerido y los productos químicos que los componen no son muy diferentes de manera que, en una democracia igualitaria, no tiene sentido darles un tratamiento legal discriminatorio. No se discute que la constitución que se impuso a España estableciera una democracia igualitaria ciega a las diferencias, salvo que sean a favor de Cataluña en cuyo caso puede ser asimétrica, y el carácter democrático de la decisión del tribunal es incuestionable. 

Indudablemente la sentencia es producto de la evolución y produce una mutación en la bimilenaria tradición de la familia occidental; permite que el poder mafioso se apropie del significado de una palabra especial y la reparta, la democratice, a la par que, con el sistema tributario constitucional progresista, se apropia del trabajo honrado de las personas y lo reparte subvencionando a los colectivos extorsionadores del oscuro entramado negro-rojo-rosa cuya agresividad permite, al poder oculto tiránico, detentar el control social que sostiene la democracia impidiendo a los seres humanos ser personas. 

El principal problema que se presenta es que la equiparación no evitará el asco de las personas por aquello que, en la servilmente depravada mente de los magistrados progres, se asimila a los pasteles. La repugnancia por el estiércol se ha ido atenuando al haber ido convirtiendo constitucionalmente a España en una pocilga pero no acaba de ser agradable para quienes, de algún modo, se lavan cuando se ensucian y no se tragan los productos de la evolución orgánica de los procesos digestivos de la democracia. 

La cuestión que se plantea a quienes quieren seguir comiendo pasteles, sin mezclar con lo que el tribunal constitucional y la ley democrática les equipara, es diferenciar socialmente sus familias y sus alimentos para distanciarse, lo más posible, tanto del tribunal como de los productos equiparados para que se los coma el propio tribunal en el festín en que celebre los pasos de la evolución y, si es posible, que se atragante con ellos o le dé una indigestión. Al poner tierra de por medio, social y culturalmente, deberían dejar sin soporte económico al despótico sistema depredador de la gaycracia para que siga su propia lógica esclavista pero sin manchar la vida de las comunidades humanas personales. De lo contrario van a acabar teniendo que comer aquello que el tribunal constitucional dice que es igual que los pasteles.

lunes, 30 de julio de 2012

Aprovechar la crisis


Si no he entendido mal, la democracia consiste en que los ciudadanos votan para que el gobierno les dé lo que piden sin tener que pagar por ello, totalmente gratis. Cuando un gobierno satisface más ampliamente las demandas de sus votantes más le siguen votando. El gobierno no produce los bienes y servicios, pero los saca, mediante impuestos, de quienes los producen y cuando éstos no dan más de sí mediante deuda pública. De ese modo se instala rápidamente un estado del bienestar porque ningún pueblo con una buena democracia va a dejar de exigir a sus gobernantes el máximo de confort en la vida.

No entra dentro de las cábalas de los votantes que su bienestar sea insostenible, por más que estén plenamente concienciados del crecimiento sostenible. No se sabe lo que cuesta un voto de izquierdas, pero es claro que con él se reivindica todo el bienestar del mundo ¡Y demasiado poco piden los pueblos con el increíble poder que da el voto democrático, demostrando una desmesurada modestia! Pero el voto no produce nada que no sea diputados y, en consecuencia, en algún sitio tiene que manifestarse esa fisura de la lógica. No resulta sorprendente que el estado de bienestar democrático celtibérico esté tan en quiebra como su parienta la Unión Soviética. Tiene la ventaja de que a este paso van a acabar pronto con los últimos restos del franquismo, que ya se desmoronó cuando se levantó la exclusión de los sindicatos de clase y la prohibición del consumo de drogas, está a punto de liquidarse la familia y el trabajo permanente, se deja de incentivar el ahorro por la reivindicación de que fluya el crédito, y la propia Seguridad Social franquista que algunos se han empeñado en prolongar, está en bancarrota y, por tanto, su desaparición completará los esfuerzos de desmantelamiento.

Con los datos económicos disponibles antes de las elecciones era previsible el crac; por eso, el Partido Popular quizá no debió de presentarse a ellas para que los que han hundido a España gestionaran la quiebra y sus votantes pudieran enterarse del coste de las sustancias narcóticas del socialismo, pero les pudo la codicia del poder con su siniestra lógica. Ahora ni siquiera son capaces de explicar la situación que se encontraron, sólo les cabe gestionar los despojos de España con un juego malabar de palabras sobre si nos han rescatado o intervenido.

La izquierda caviar y mediática, ante el desconcierto del gobierno, utiliza las migajas de bienestar en la compra de los votos que necesita para mantenerse parasitariamente en el poder. Satisface a sus votantes democráticamente, con la producción ajena y cuando se hunde el sistema y les falla la vía democrática formal sale a la calle con medidas, también democráticas pero reales, de extorsión: acusan de los recortes al Partido Popular que ganó las pasadas elecciones y presiona con la huelga y el chantaje, los indignados y previsiblemente el terrorismo.

En el improbable supuesto de que el Partido Popular acierte con la gestión económica dejaría un país recuperado para un nuevo intento de democratizarlo en una especie de eterno retorno del socialismo; si fracasa España será pasto de los buitres. Produce desconcierto que el gobierno no afronte el problema básico de las consecuencias de seguir manteniendo con deuda el aparato parasitario y depredador del socialismo con el que pronto volverá al poder.

La salida creo que estaría en aprovechar la situación para constituir una nueva entidad de asistencia a la medida de los españoles. Que integre sanidad, educación, pensiones, instituciones culturales y económicas adecuadas a las necesidades de los trabajadores, que tengan la calidad suficiente y cuyo coste obviamente habrá que pagar con precios y cotizaciones. Para ello bastaría convocar una especie de referéndum y, conforme a su resultado, transferir a su organización gestora la parte correspondiente del sistema de bienestar que ahora detentan las autonomías, el estado, las corporaciones locales, diversos entes autónomos y muchos colectivos.

A la par, habría que dejar la parte alícuota del sistema a las autonomías, sindicatos de clase, partidos de izquierda, indignados, intelectuales orgánicos, titiriteros, terroristas, dirigidos todos por los correspondientes gais, que ahora lo tienen como propio en su totalidad y habría que dejarlo a su propia lógica democrática para que ellos puedan hacer lo que quieran con lo que les corresponda y se complazcan con su bienestar, que sea para ellos y lo disfruten. Sólo habrá que garantizar el mínimo de interferencias de esos colectivos en la organización de los españoles.

No se ve la necesidad de compartir aspectos de la vida económica o cultural con quienes no se tiene nada en común y que, por lo demás, no son receptivos a ningún entendimiento, que amenazan siempre con la extorsión por delante, que parasitan, chantajean y depredan, que definen sus derechos unilateralmente. Los españoles deberíamos compartirlo con los grupos hispanoamericanos o europeos afines a nuestra cultura.

miércoles, 30 de mayo de 2012

La clandestinidad del Ibi

Se ha desatado una virulenta campaña mediática para que la Iglesia pague el Ibi (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) justo en el momento en que nos obligan a hacer la declaración del impuesto que el estado socialista detrae de nuestra renta. Está promovida por el partido guerrillero del GAL y, en especial, por el que fuera portavoz del gobierno que llevó a cabo los actos terroristas (que no le privan de carácter democrático), pero está involucrada en ella toda la izquierda y es jaleada por el inmenso conjunto de medios de información radicales. Se promueve en el momento crítico de perjudicar a la Iglesia, cuando los españoles pueden ayudarla al hacer la declaración de la renta. Probablemente esa sea la única intención del entramado o caterva promotora. 

La campaña consigue un amplio asentimiento de las bases izquierdistas porque forma parte de la emanación alucinógena del socialismo que produce el máximo efecto en el tipo de animal humano parasitario más parecido a las personas: el paisano autónomo, que es como el hombre nuevo soviético pero que toma su nombre del panfleto insignia del grupo mediático que lo produce, tan mafioso que resulta innombrable. En realidad hace falta poco esfuerzo para convencer a los votantes socialistas de que es una idea progresista porque ellos nunca están dispuestos a pagar por lo que consumen y prefieren que se pague con los impuestos de otros, contra los que son inducidos a votar, y nadie mejor que la Iglesia para hacer de chivo expiatorio para sus frustraciones tributarias y consumistas. 

Cualquier persona que quiera diferenciarse de ese tipo de individuos que votan democráticamente, en la más completa nesciencia pública, debería conocer un par de datos que no aparecen por ningún sitio en el debate o en la información de este país tan democrático. Creo que son dos elementos relevantes para entender la crisis económica que padecemos y que es, a la par, importante que haya algo de trasparencia sobre su raíz porque es el único modo de afrontar una salida a la misma y evitar que España se desplome por el precipicio a cuyo borde la han dejado y empujan los socialistas. 

El primer dato consiste en saber cuál es el importe total de los impuestos sobre la renta que pagan los católicos y cuál es la cuantía que, por el mismo concepto, paga el colectivo de socialistas, comunistas, gais, lesbianas, sindicalistas, terroristas, etc. En el caso de los católicos es fácil de saber; basta con sumar la casilla 741 de la declaración de la renta de los más de nueve millones de españoles que voluntariamente destinan el 0,7% de su impuesto a la Iglesia; por eso me sorprende que no haya nitidez respecto a ese dato. En el caso del colectivo no se puede hacer por exclusión porque no todos los que no ponen la “x” en la casilla de la Iglesia la pondrían si hubiera la posibilidad de dedicar algo de sus ingresos a las diversas organizaciones de extorsión de la izquierda, de modo que sería conveniente que se diera esa posibilidad para lo sucesivo, aunque sólo fuera para saber quiénes pagan y quiénes disfrutan el estado de “bienestar”. Otras conclusiones se podrían sacar en el momento oportuno. 

El segundo dato sería saber cuánto adeuda el grupo mediático-mafioso productor de los paisanos democráticos a la quebrada Bankia. Es conveniente para ver qué parte del déficit oculto que ha aflorado se debe a ese entramado “informativo” y se podría zanjar si la mafia pagara sus deudas igual que los demás, pero también lo es para saber lo que cuesta moldear a cada paisano autónomo. Parece difícil pero quizá bastaría con que se publicara la lista de los 100 mayores activos tóxicos de Bankia y quién está detrás de ellos. 

El hecho de que de esos datos formen parte de la clandestinidad en la prensa democrática nos da una pista de la raíz de la crisis económica. El que los paisanos no quieran conocerlos constituye un indicio, similar al de no querer saber nada sobre el 11-M, de que algo grave se oculta a su simulada candidez republicana. No sólo revelan que los paisanos se hallan inmersos en la caverna cutre de la tosquedad ilustrada, también de la razón de que constituyan un colectivo sin personalidad, convenientemente dirigido para parlotear de lo que interesa al capo de la mafia para distraerlos mientras practica el fraude masivo a la libertad. Pese a todo, a mi me gustaría conocer esos importes, por la simple satisfacción de saber, con independencia de las conclusiones casi obvias que de ellos se podrían obtener.

lunes, 16 de abril de 2012

La lógica de la república

Un conocido mío se compró, hacia 2003, un piso por un precio 200.000 euros. El banco le dio un crédito hipotecario por un importe de 250.000 con el que pagó el piso, los tributos, las escrituras, los muebles e incluso pudo hacer un pequeño crucero por el Báltico, coincidiendo allí con un importante sindicalista. Mientras tuvo trabajo pagó las mensualidades para devolver el crédito al banco. Pero luego votó a ZP porque le convencieron de que había que pinchar la burbuja del ladrillo para bajar el precio de las casas y, según es notorio, consiguió el resultado esperado: Actualmente su casa vale poco más de 120.000 Euros. Otra cosa que consiguió votando a ZP es estar entre los 5 millones de parados, motivo por el cual ahora no puede seguir pagando las mensualidades de la casa y está a la espera de la ejecución hipotecaria y el desahucio. La cuestión es que, a pesar de haber pagado unos 60.000 euros de principal, tiene un patrimonio negativo de menos 60.000 euros.
Pero es un republicano fanático. No se puede decir que crea en la democracia y en la igualdad porque, más bien, alucina con ellas. Está seguro de que todos los republicanos son iguales y tienen los mismos derechos. Identifica república con igualdad e igualdad con republica y se deshace en elogios a la democracia. Ciertamente lo dice todo en la más completa ignorancia histórica y con desprecio de la lógica; se puede decir que, también igual que todos los republicanos, es una víctima de la Logse.
Cuando, hace unos años, murió un importante capo informativo que prefiero no mencionar porque no estoy en condiciones de afrontar las consecuencias democráticas, había amasado una fortuna de más de 3.000 millones de euros, esto supone ingresar unos 50 millones de euros al año, algo en lo que ningún republicano vio ningún indicio de desigualdad económica ni falta de honestidad democrática. Tampoco ha percibido ningún republicano una desigualdad de derechos políticos; “un hombre un voto” es el slogan que compendia y satisface todas sus aspiraciones políticas y el capo tenía en esta democracia un voto igual que cualquier pardillo republicano. Por tanto, el que dicho capo haya utilizado a todos los gobiernos socialistas, y algunos que no lo eran, de simples marionetas para defender sus intereses al amasar esa ingente fortuna pasa desapercibido a los republicanos que votan con entusiasmo lo que interesa al capo sin colisión de intereses.
Por otra parte el capo, en sus muchas empresas de comunicación, pagaba unos salarios medios que no pasaban de 12.000 Euros anuales y, dado que muchos de sus sirvientes eran becarios, igual que la colaboradora de este medio Jennifer García, no pagaba por ellos seguridad social; tenía además un índice de temporalidad superior al 80% de la plantilla y unas diferencias salariales donde los que más ganaban multiplicaban por 20 a los salarios de los que más trabajaban y cobraban menos. Pese a ello, no ha tenido ni la más leve protesta sindical bolchevique republicana que perturbara el incremento exponencial de sus riquezas: por lo visto también tenía los mismos derechos sindicales que cualquier “prole”. Un auténtico éxtasis de igualdad republicana que quizá sea la esencia de la democracia.
Mi conocido, y todos los republicanos son iguales según ellos reiteran, a pesar de no haber percibido ninguna diferencia entre ese capo “capitalista” y los muchos proletarios republicanos concienciados como él, siempre ha visto un privilegio, una fuente de desigualdad y discriminación en la institución regia. No tiene interés para ellos ser como el capo, ya lo son democráticamente, no envidian su patrimonio ni su influencia política, gracias al republicanismo no perciben diferencias respecto a él, pero llevan muy clavada la espina de no poder ser reyes. Ellos que, pese a estar en quiebra, ya son democráticamente iguales que el capo multimillonario, se visualizan con los mismos derechos políticos y económicos democráticos, sólo quieren abolir lo que, para ellos, es la única desigualdad significativa: la monarquía.
Han encontrado ahora la ocasión de montar algarabía con la caída y fractura de la cadera del rey. Ciertamente el incidente no ha sido un ejemplo edificante pero parece fuente de escándalo farisaico en un país quebrado que ya no está ni siquiera en condiciones de entender qué significa fariseísmo porque el principal factor igualitario que impera en él es la droga socialista de cuya plusvalía se benefició el aludido capo.
La ilimitada confianza en que, con una república –aunque sea sólo bananera o de imitación, como la mayoría de ellas-, los “derechos” democráticos de igualdad van a estar plenamente garantizados por los gerifaltes que se ven de capitostes o líderes en su gobierno legítimo sólo puede preocupar a las personas que teman por sus derechos personales, en la ofuscación republicana no sólo no valen nada sino que deben ser abolidos cual privilegios. La república bananera e igualitaria no sólo cambia al rey, también da la vuelta a la educación, al dinero, la información, la sexualidad, la propiedad, la empresa, la religión, al arte, la historia… y todo por la fuerza. Detrás de la guillotina o exilio del rey van muchos más: los obispos y los curas, los notarios y los registradores, los guardias civiles y los militares profesionales, los capitalistas (salvo el capo) y los meros comerciantes, los terratenientes y los simples campesinos con alguna propiedad, los artesanos y los trabajadores sin conciencia de clase. Si alguien no lo para se sigue la vorágine del sistema de terror que se impuso ilegalmente en España el año 31; sigue el modelo camboyano de los jemeres rojos. Acaba, en fin, siendo expulsado de la república todo el que no sea terrorista. Quizá por eso la mayoría de las personas disculpen el lapsus del rey.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Vuelco electoral y retos

Se ha producido ya el vuelco electoral esperado y hay que felicitarse de la amplia victoria del Partido Popular. Ahora viene el momento de afrontar los difíciles retos derivados de la catastrófica situación en que el socialismo ha dejado sumida a España. Se resume en una enorme crisis social, cuyo principal indicador, la economía, amenaza hacer naufragar el país entero y frustrar cualquier intento de arreglar las cosas.

El socialismo devastador ha dejado un país en quiebra por una crisis que su propaganda masiva ha achacado a los mercados, a la situación internacional y a la burbuja inmobiliaria o del ladrillo de la que ha culpado abiertamente al propio Partido Popular.

Acusar a los mercados de la crisis es hacerlo a los inversores del dinero ahorrado con esfuerzo, en fondos de pensiones, patrimonios familiares, empresas, que, al invertir, arriesgan y que, obviamente, no tienen la misma confianza en los gobiernos socialistas y su entramado de extorsión improductivo que han tenido los votantes beneficiados por sus políticas sociales, casi siempre reducidas a promesas futuras a cambio de votos presentes; que no arriesgan nada votando cada cuatro años a partidos socialistas o comunistas cuya principal característica es sustituir la producción por la extorsión, la moral y la ciencia por la droga y el guirigay que entretiene a los votantes y capta/compra su voto.

Nada han dicho los socialistas nada de las más importantes causas de la crisis: la burbuja educativa, la burbuja gay, la burbuja de la mafia sindical, la informativa dedicada a la propaganda y la burbuja de la vida disoluta de ocio, entretenimiento y de drogas, ni del colapso demográfico que provocan. Ni por causalidad se preguntan que la causa de la crisis pueda ser el sobredimensionamiento del llamado estado del bienestar que las mantiene burbujeantes.

Probablemente el nuevo gobierno tendrá que hacer recortes del gasto para reducir el sector público que se exige in extremis para evitar la quiebra inmediata; implicará pinchar esas burbujas. Seguramente provoque no sólo descontento sino revueltas en aquellos sectores más sensibles para los hirvientes intereses del socialismo que artificialmente viven parasitariamente sin trabajar. Eso irá asociado al reto de las cesiones al terrorismo y el riesgo para la unidad nacional y eso depende más de un proyecto nacional ilusionante que de la moderación. Pero exige afrontar la reacción del mencionado mecanismo de chantaje aliado con la extorsión de los sectores terroristas.

Quizá exija pasar de un sistema educativo de inserción social politizada, basada en las necesidades del sistema, que requiere simplificar los procesos para evitar problemas sociales y que reinserta mejor sin demasiados conocimientos a la tradicional educación basada en la realización personal, el servicio profesional y la excelencia intelectual que, además, es más barata. También presagia riesgos de reacciones violentas.

Estos y otros muchos desafíos tiene el PP por delante. Creo debería afrontarlos de la forma adecuada para sacar a España de la demagogia del socialismo. Debería consolidar instituciones inmunes al expolio para que este gobierno no sea una etapa transitoria de esfuerzos que deje otra vez los logros en manos de los depredadores para volver a comenzar otra vez de nuevo dentro de un tiempo. Instituciones que protejan el trabajo y la empresa, la cultura y la honradez de los grupos sociales innovadores. También podría promover una alianza más amplia, no de civilizaciones como la alucinación de ZP, sino de la comunidad hispana para buscar la solución de las necesidades comunes y plasmarla institucionalmente.

viernes, 21 de octubre de 2011

Terrorismo y ceguera

La organización socialista ETA, que ha matado a unos mil españoles y echado de su tierra a unos doscientos mil vascos, ha anunciado ayer 20 de octubre un cese definitivo de los atentados. El periódico masónico más pro etarra incluso ha dicho en su titular de portada que han dejado las armas sin que nadie haya visto dónde; están tan acostumbrados a la alucinación de sus lectores que no necesitan aportar pruebas. Las televisiones bolcheviques de Al Andalus lo celebran como una paz histórica con la habitual algarabía gay sostén de ZP.

Con tanto apoyo en los medios de comunicación de la gaicracia es evidente que ha llegado el momento en que los socialistas de la ETA no necesitan poner bombas ni pegar tiros por la espalda para someter a vascos y españoles. Es normal que les apoyen unos medios que nunca han sido víctimas de los atentados indiscriminados de ETA, sólo ha habido víctimas vasco españolas.

Ayudan así todos al partido de los terroristas del GAL en un momento crítico confirmando que lo hacen del mismo modo que le ayudaron con las bombas de Atocha con las que han conseguido que traicionara a España para beneficiar al poder oculto que está detrás de todas las formas de socialismo y del que éstas no son más que títeres especializados, sea en pegar tiros, poner bombas o escribir titulares para el público, o entretener a los pobres votantes con guirigay.

Pasarán como héroes de una democracia depredadora, hecha a impulso de terrorismo y atentado, de huelga y extorsión, legitimados por unos observadores internacionales -simples ladronzuelos-, elegidos y pagados por ellos, que no dialogan con los que ocasionalmente producen violencia de género pero si con los que matan por la espalda masivamente. España no ha estado representada, sólo ha puesto las víctimas, no puede pedir justicia para ellas precisamente porque hay una democracia solidaria y queda bajo la vigilancia de unos representantes, simples sicarios de un poder oculto.

Los socialistas de la ETA no piden perdón a las víctimas (en el socialismo no cabe el perdón), ni reparan el daño, no entregan las armas que pueden necesitar, no se someten a la justicia, imponen sus condiciones por medio del gobierno traidor que ha arruinado económicamente a España para favorecer a estos criminales y al colectivo gay. Dicen que dejan de matar para que haya diálogo; podían haber dialogado antes de matar.

Pronto serán héroes de la democracia; muchos demócratas ya les agradecen que acabaran con el franquismo matando a Carrero Blanco y a unos cuantos más, por su propio bien, lo consideran justificado; ahora nos perdonan la vida y nos conceden la paz, paz que no es la tranquilidad del orden de san Agustín sino el triunfo de la revolución socialista; si nos pueden dominar con las televisiones y periódicos bolcheviques o con diversas drogas, no necesitan pegarnos tiros en la nuca. Serán vistos como garantía de la democracia porque, si han necesitado matar por ella a quienes, según ellos, la impedían, no van a permitir una marcha atrás en sus conquistas democráticas.

Pero esa democracia socialista no está definida en ningún sitio, nunca sabemos si somos suficientemente demócratas estudiando, sólo cabe aprenderla a golpe de coche bomba, de titular de El País sobre terroristas suicidas o de televisión gay. La sospecha de que la democracia es lo que interesa al amo de las logias no se ha disipado aún entre la gente que piensa por más que no convenga formulársela a los millones de cebados con la droga del sistema.

viernes, 7 de octubre de 2011

Comunistas de RTVE

Los representantes del PP en el Consejo de Administración de RTVE habían pedido un control de los contenidos informativos ante la próxima campaña electoral, posiblemente con la simple intención de atenuar la habitual manipulación informativa de todos los medios del sistema. Rápidamente se presentó, por los sectores más radicales de la izquierda sindical subversiva, como un recorte de libertades de los “profesionales” del “ente” y dieron marcha atrás en lo que parece un simple gesto de cobardía por una acción imprudente más de los “complejines”.

Pero ese hecho provoca una reflexión. Todos los informativos de los treinta últimos años de RTVE, igual que las restantes cadenas de la gaycracia, son meros publirreportajes sectarios, donde siempre aparece una desgracia humana que mueve a compasión y que insinúa un culpable de derechas y un filántropo de izquierdas cuyo pasado o carácter terrorista se ignora por ser gay. RTVE no ha dado ninguna noticia perjudicial para el poder mafioso y criminal que está enmascarado detrás de ella. Han dado más importancia y protagonismo al accidente de un torero que a la investigación del 11-M. Jalearon a los que denunciaban la guerra de sangre por petróleo en Irak pero callan ante la guerra de ZP y Pepiña, la que se reúne en gasolineras con empresarios, en Libia y su venta de bombas de racimo para ser usadas contra la población civil, sin que haya petróleo en juego (en contra de lo que dice Liberation). Dos simples ejemplos de “profesionalidad” sindical entre los miles posibles.

Comunistas y socialistas mugrientos, manchados aún por el sanguinario resentimiento estalinista y republicano, que quieren hacer de los profesionales de la medicina meros agentes ejecutores de las intelectualmente indigentes órdenes de la Pajín o de la saqueada Junta socialista de Andalucía, a los que no conceden libertad de conciencia y amenazan con echar de la sanidad pública si se niegan a realizar abortos o eutanasias masivas como las del Sendero Luminoso de Leganés, defienden que los “profesionales” de RTVE hagan lo que quieran con un “servicio público”. ¿Se debe sólo a que son todos gais, a que son terroristas de la información o sindicalistas, caso de que eso sea diferente?

Parece que RTVE ha fracasado porque no ha conseguido, con su manipulación, que amplios sectores de la población española acepten el rito de paso necesario para entrar en ese ente o antro; pero el coste ha sido elevado. Cabría recordar que Camilo José Cela dijo que enviaría allí a su hijo en caso de que fuera gay (Pido disculpas por no usar la palabra española que empleó el Nóbel y que no puede decirse sin consecuencias estigmatizadores en la demo-gaycracia de ZP); no ha habido gay notorio que no haya tenido su oportunidad televisiva a costa del público pagano español.

Creo que el PP, siguiendo la propuesta de privatización de Telemadrid hecha por Esperanza Aguirre, debería regalar la RTVE a esos “profesionales” con la deuda acumulada en los 30 años de trabajo “profesional” de esos “trabajadores” stajanovistas y que algo tendrá que ver con la crisis, para que no sólo la tengan como suya sino que realmente sea suya. Eso sí, debería reservarse el Estado la propiedad de las instalaciones y que, si quieren, la financien con una “X” en la casilla del IRPF similar a la de la Iglesia, para que comprueben si tienen el apoyo social que se auto-atribuyen cuando informan “gratuitamente”.

viernes, 19 de agosto de 2011

Oferta sorprendente para ateos

A fin de no parecer un indignado, según dicen anónimamente en los comentarios a mis artículos, como los ateos y laicistas que tan rabiosamente agreden a los peregrinos cristianos voy a hacer una oferta abierta a esos forajidos en vez de responder a la pregunta acerca de cómo de irritado debería estar alguien sometido a un gobierno de origen terrorista.


El brillante y festivo acontecimiento de la jornada Mundial de la Juventud que se celebra en Madrid nos muestra la cara juvenil de la cristiandad, el rico colorido de las banderas y vestidos, la juventud responsable y alegre, multicultural, con diversas razas, lenguas, naciones, caracteres humanos y una belleza, alegría e ilusión desbordante cuyo éxito sólo se ha visto enturbiado por la negra y sucia provocación de los ateos y gais cuyo pluralismo encubre un único interés: el de sus amos. No son culpables de nada porque sólo reaccionan instintiva y violentamente, incitados por los medios de comunicación de la mafia socialista (que en España, a diferencia de Italia, no está perseguida sino instalada en el núcleo mismo del poder político) y por los medios del propio estado puestos al servicio de los mismos intereses privados de esa mafia.


El factor que enrabieta a esos cafres, dosificado hasta la sobredosis y la bestialidad por los medios más beneficiados del negocio de lo público como el País y su entramado empresarial privado, la secta de Público, el comentarista religioso del Inmundo y las televisiones gais -públicas y privadas-, se ha centrado en la ilusoria financiación con dinero público de la visita papal. Ello suscita algunas cuestiones que me gustaría aclarar; creo que a todos los católicos nos interesa saberlas aunque no creo que interese a los laicos. Lo pregunto por si algún amable lector me puede ilustrar al respecto con datos.

  1. Nunca se dice cuánto pagan con impuestos los católicos y cuánto los diferentes colectivos de “polanquines” o “rourianos” (gais, socialistas de ETA, terroristas del GAL, feministas, ateos, laicistas, sindicalistas, etc.); no lo encuentro en la transparencia informativa y estadística de esta democracia pero me gustaría saberlo y lo considero necesario para hacer un balance del gasto público. Si ese es un dato que no se debe saber espero que se me diga por qué. Sería muy sencillo conocerlo poniendo las “X” correspondientes en la declaración de la renta y demás impuestos y no sólo en la de la Iglesia y sobre toda la cuota tributaria y destinar el dinero público conforme a esa elección. 
  2. Por otra parte, para no dar la impresión de que los católicos sólo estamos para pagar los impuestos que los ateos nos digan, democráticamente si ganan las elecciones y a lo bestia –con huelgas, manifestaciones salvajes, extorsiones, guirigáis, pepiñadas, etc.-, si las pierden; me gustaría saber si la regla democrática de esos ateos es que los católicos les paguemos algo así como el 40% de nuestro trabajo o nuestra renta y luego no tengamos derecho a recibir nada por ser católicos, ni siquiera ganando las elecciones. Merecería saberse para actuar en consecuencia. 
  3. Respecto al sorprendente hecho de que los indignados que quieren salvaguardar lo público mediante la fuerza no protesten contra los gais multimillonarios que los jalean y entretienen en las televisiones de la gaicracia de ZP; tampoco contra los capitalistas privados, dueños de los medios de comunicación del sistema, ni contra los titiriteros, etc., parasitarios todos de lo público (en concreto, no se han manifestado cuando un cacique entregó “legalmente” 10 millones de euros a una empresa privada para que diera trabajo a la impresentable de su hija) pregunto ¿Algún ateo o indignado me lo puede explicar? 
  4. Dado que podrían protestar, también violentamente, contra el mal tiempo, el calor del verano o el frio del invierno, los terremotos o las inundaciones pero lo hacen contra la crisis y la especulación y a favor de la democracia real, nociones que ninguno de ellos parece estar en condiciones de precisar en qué consisten y que esa ignorancia puede hacer que todo lo que dicen no son más que eslóganes que benefician a los gerifaltes que los espolean ¿me pueden explicar cómo entienden el protagonismo de sus agitadores capitalistas en la crisis?
En fin, son cuestiones a las que no veo respuesta, y deberían tenerla para despejar la sospecha que esa defensa perversa y atávica de lo público encubra, en realidad, los intereses económicos privados de los capos respectivos, de los que a los indignados sólo llegan las migajas, cuando no dosis de droga y para contribuir a despejarlas formulo la siguiente oferta:


Si todos o alguno de los cien “indignados” (Aunque el País se inventa 50 más) que el pasado 18 de agosto de 2011 estaban en la Puerta del Sol de Madrid protestando contra el Papa me presenta una relación detallada y precisa (como una factura de El Corte Inglés, por ejemplo) debidamente justificada, de la cantidad de dinero con que ellos, a título individual, han contribuido a la visita del Papa le devuelvo de mi bolsillo todo el dinero que hayan pagado para el Papa con su impuestos. Lo hago porque no quiero nada que no sea mío y convencido de que su contribución a la visita del Papa ha sido cero, algo similar a lo que han destinado a ayudar a los pobres y necesitados y consciente de la lacerante ignorancia inherente a ateísmo y laicismo. Recíprocamente deberían presentarme una relación equivalente de lo que yo he pagado de mi trabajo para mantener a los colectivos citados e indicarme quién me lo devuelve.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Laicistas indignados falsifican atentado

Ayer se difundió la noticia de un intento de atentado contra laicistas por parte de un estudiante que lo había anunciado en redes sociales y que, al parecer, tenía en su casa apuntes de química orgánica (siendo estudiante de química debería tener El Capital, el País o Público como los indignados que no estudian), un ordenador y una memoria, algo que tienen millones de españoles pero que, en su caso, es sospechoso. Hoy todos los medios laicistas subvencionados con dinero público lo han difundido ampliamente e incluso lo han relacionado con el asesinato llevado a cabo recientemente por un masón de Noruega.

La noticia procede del ministerio del interior donde están atrincherados los terroristas del GAL y tiene, por tanto, la credibilidad propia de ese organismo democrático.

Lo han difundido masivamente los medios que han silenciado la investigación sobre el atentado de Atocha que puso en el poder a los terroristas del GAL y que, incluso, se inventaron impunemente los terroristas suicidas de los trenes para dar el golpe del 14-M del que salió el gobierno tan lucrativo para ellos.

Probablemente pongan a cargo de la investigación a alguien del equipo de Sánchez Manzano, con su misma categoría moral e intelectual, para que sepamos el tipo de gas o explosivo con el que pensaba atentar; auguro que por este asunto puede haber mucho más interés de los indignados que el que han mostrado, por alguna razón que ignoro, en conocer el explosivo que se puso en los trenes de Atocha, interés que ha sido nulo en beneficio del gobierno que salió de ellos.

Todo parece dirigido a apoyar con medios públicos una manifestación de ateos y librepensadores (autocalificados y reconocidos como tales por Pepiña Negra, ministra experta en asuntos intelectuales de rojos), para lo cual cualquier medio democrático es válido. Esa manifestación contra el imaginario uso de dinero público en la visita del papa está sufragada y promocionada por las televisiones públicas, tan deficitarias que son una de las principales causas de la crisis, que sólo viven del dinero público que nos obligan a pagar mediante impuestos.

Quizá había que pedirle una explicación a RuGALcaba que es el portavoz del Gobierno Asesino y Liberticida (GAL en siglas) que enterraba en cal viva sin juicio, sin ley, sin abogados, sin procedimientos, sin recursos, sin garantías, esto es, democráticamente, conforme entienden la democracia los socialistas (No han sido acusados en ningún sitio de no ser democráticos por ese tipo de prácticas), pero estará ocupado en su campaña electoral.

Sería deseable una clarificación precisa de los hechos. No la vamos a tener de un gobierno de origen saboteador que recurre al terrorismo mediático de baja intensidad y que puede estar fabricando, con los ateos indignados, el caldo de cultivo para otro de mayor intensidad para usarlo en el momento preciso, probablemente en las próximas elecciones, o después, si las pierde. No podemos hacer nada contra esa prepotencia mediática intoxicadora pero nos queda, de momento, la palabra y la dignidad para denunciarlo.

lunes, 8 de agosto de 2011

Comunistas indignados

Se aproxima la llegada del Papa a Madrid para la Jornada Mundial de la Juventud y el habitual conjunto de grupúsculos sectarios ya está tratando de torpedear la visita; entre ellos están los comunistas indignados. Queda así a la vista que forman parte del entramado de extorsión y chantaje del socialismo de siempre que los utiliza, en beneficio de un poder oculto tras su algarabía, según las necesidades subversivas del momento, sea como sindicalistas, huelguistas, terroristas, feministas, gais, laicistas, ateos, etc. Poco importa a ese poder mafioso que haya un millón y medio de pacíficos y felices peregrinos; trata de ocultarlo dando protagonismo informativo a esos grupúsculos agresivos.

Son las catervas de siempre: cuatro feministas histéricas, cuatro gais coléricos, cuatro ateos radicícolas de lo público, algún sindicalista saboteador, alguna “monja” loca por salir en la tele, etc., pero es llamativo el caso de los “indignados” porque se quitan la careta de socialistas y comunistas marginales, rastreramente lacayos del poder sin rostro cuyos beneficios y acción nunca cuestionan; de “antisistemas” que favorecen la consolidación de la mafia que los dirige contra a las instituciones sociales que parasitan; de comunistas que, cambiando de nombre, no se hacen cargo de los más de cien millones de personas que han exterminado sus correligionarios.

Son unos tipos que quizá lo único que sepan hacer es comprar porros, El País o Público, y chutarse en sendos casos sin importarles lo que haya que pagar por ello ni dónde van los beneficios de ese tráfico que nunca denuncian como especulativo ni esclavista. Tienen todos los grados académicos que regala el sistema educativo de la democracia socialista pero muy escaso desarrollo intelectual y ninguna capacidad de montar una empresa modesta, como un puesto de pipas, con la que prestar un servicio a algún necesitado; pese a lo cual quieren reorganizar la economía mundial. Pretenden recibir bienes y servicios como casas, coches, vestidos, alimentos, medicamentos, etc. que produce el sistema que combaten a cambio de su producción de piojos, pulgas, ratas, liendres, etc. sin percatarse de la asimetría de ese intercambio.

Todo su protagonismo sirve para consolidar los poderes que han arruinado económica y moralmente a España y a Occidente; de hecho se lo dan sus medios de comunicación, bolcheviques, hostiles a lo que el Papa representa. Para ello sólo necesitan aprovecharse del cabreo de su incompetencia, de su inutilidad, de su incapacidad productiva, de la frustración humana de individuos cuyo sometimiento a esos poderes les impide una adecuada personalización. Lo aprovecha el mismo poder y de la misma manera que el guirigay chusco donde el aparente disfrute, pagado a precio de oro, que al frustrar la personalidad viril consolida la gaicracia.

Dicen que representan a mucha gente pero no concurren a las elecciones para comprobarlo; restarían votos de secuaces del socialismo oficial, más serviles con esos poderes ocultos cuya política mundial parecen querer dirigir sin percatarse de que están reforzando al poder ruinoso para la civilización y la cultura que los utiliza contra el Papa.

Nos podemos reír de ellos por parecer simples iluminados, pero son peligrosos. No como individuos, sino como agentes instintivos del poder que no da la cara pero se lleva la plusvalía de la extorsión de esos pocos descerebrados que, en su ofuscación, sólo son capaces de destruir sin producir nada; que, en vez de dialogar, amenazan que, en vez de respetar, toleran. Condescendientes con los socialistas que han hundido a España, serán más combativos con el nuevo gobierno, según estamos viendo en Londres. De alguna manera hay que hacer frente a la glaciación cultural y económica del socialismo que se cierne sobre Occidente por la acción subversiva de estos agitadores antes de que sea demasiado tarde.

lunes, 25 de julio de 2011

Terrorismo y reacción

El reciente asesinato masivo en la tranquila y pacífica Noruega conmociona a cualquier persona por su barbarie. Pero resulta más ominoso y siniestro el sesgo de la información que se ha dado del mismo y sobre la que quiero hacer una sencilla reflexión.

Me sorprende el enfoque informativo de los medios de comunicación bolcheviques de una parte importante del mundo. Han extendido ampliamente la idea predominante de que el autor es un conservador, de extrema derecha, integrista cristiano, xenófobo e  islamófobo, etc. El cliché está ya fuertemente asumido antes de acabar la investigación del crimen y de saber si es un simple loco, un enfermo o un mero títere. Se traduce en una reacción de indignación contra la derecha en general, el cristianismo y el conservadurismo, a los que se relaciona con el método criminal por excelencia del socialismo que es el terrorismo (componente importante de la revolución junto a la huelga).

Más bien al contrario, esa prensa izquierdista, que difunde masivamente el cliché, no dice que el autor de la masacre sea masón ni defensor de los derechos de los gais -como ZP-, según él mismo declara. Así no hay ninguna reacción contra masones ni homosexuales, pero ¿no significa esto que esos colectivos pueden matar impunemente? De hecho no han sido acusados de ningún crimen en los últimos 30 años.

Curiosamente cuando se provocó el atentado de Atocha para cambiar el resultado electoral y se fingió la autoría árabe para encubrir a los verdaderos autores, eso no se tradujo en una reacción popular contra el islam sino contra Aznar y su gobierno, dirigida igualmente por los medios de comunicación que colaboraron en el golpe inventándose terroristas suicidas en una versión que, pese a su notoria falsedad, era premonitoria porque, luego, coincidió con la que el “tribunal” declaró oficial. Tampoco se reaccionó entonces contra el terrorismo de ETA porque resultaba “bueno” frente al islamista “malo” pero de cuya maldad se podía culpar al gobierno que sufrió el golpe.

Todo queda claro sabiendo que esos medios son claramente pro-terroristas en la sombra, justifican y legitiman las negociaciones de los terroristas del GAL (a los que nunca han considerado antidemocráticos) con los socialistas de la ETA y han ensalzado una monstruosa riada de crímenes desde que, con la revolución francesa, comenzaron los métodos terroristas inseparables del socialismo. Lamentablemente me temo que pronto ensalzarán la contribución de la ETA al asentamiento del sistema democrático en la península ibérica para ayudar a los del GAL.

Pero resulta sorprendente que ese poder manipulador monstruoso de los medios de comunicación que dependen de poderes ocultos tenga esa facilidad para tergiversar la percepción de la realidad de sectores tan amplios de la población; va más allá de su poder y de la simple desidia o desinterés de la gente. Creo por ello que no hay que despreciar el papel que en esa manipulación desempeñan los diferentes tipos de droga que dispensan en forma de noticias y que, por tanto, debamos considerar a esos medios narcotizantes de agentes tan diabólicos como el autor del atentado.

lunes, 18 de julio de 2011

Crisis y deuda

Leo en un periódico sectario y chantajista el siguiente titular: "El acoso de los mercados contra España e Italia...". Sería para reírse de no ser porque el mismo periódico, propiedad de un grupo capitalista radical, ha pedido ya la convocatoria de elecciones por Zapatero, a quien con un golpe informativo llevaron al gobierno, sin haber hecho todavía autocrítica por ello y de cuyo abuso del poder se han beneficiado hasta extremos que nadie conoce. Siempre los mismos clichés, los mismos tópicos, los mismos estereotipos, el mismo interés oculto.

Es evidente que esa demagogia informativa se dirige al público votante de la izquierda, para fabricar un "coco" con los mercados, cuando todo el mundo sabe, y Ángela Merkel ha recordado recientemente, que el problema es la deuda con la que ZP está arruinando a España porque necesita comprar votos antes de las elecciones. No paga nada y pide mucho prestado, no con su aval ni el de su partido o sindicato, sino con el de España, y los que podrían poner el dinero no se fían tanto de él como los que le votaron alucinando con el pleno empleo y sin aportar nada más que el papelillo que metían en la urna con el tono lúdico y festivo con que transcurren la vida democrática.

No es extraño que el efecto de este tipo de informaciones se considere alucinógeno y causado por un extraño tipo de droga legal que lleva unos 30 años en el mercado: la polanquina (de efectos similares a la heroína y cocaína pero más beneficiosos para los traficantes).

Tan evidente resulta que ZP podría recabar el apoyo financiero de sus diez millones de confiados votantes que no hacerlo le delata a él y al sistema. Le podrían hacer préstamos, por ejemplo de 30.000, Euros cada uno de los votantes al 6% y ya no dependería de los mercados tan odiosos. Los inversores-votantes se beneficiarían de un interés más alto del que les dan los bancos por sus ahorros. Los que no tengan ese dinero podrían pedir créditos hipotecarios al 3% y ganar otro 3% de interés sin arriesgar porque creen que la palabra de ZP es suficiente garantía ¿A qué esperan? ¿Por qué no brilla esa chispita en la mente conspiranoica de los acusadores de los mercados? Nadie lo sabe ni se lo explica; quizá sea inexplicable.

Es meridianamente claro que los votantes de ZP no le prestan más que el voto, algo que no cuesta nada, con lo que no arriesgan nada, algo que pueden hacer bajo los efectos alucinógenos de la información de las televisiones y periódicos, como el innombrable, sin sentir las nauseas que sentirían de estar plenamente conscientes.

Pero la confianza de los votantes en ZP y del votante de izquierda en general en sus líderes, expresada en dinero, no llega muy lejos, es casi nula, no creo que resista ningún test de stress. ¡Resulta curiosa la disfunción de confianza que se produce entre votar y pagar o invertir! Sólo confían en él para fastidiar, para que robe mediante impuestos y lo reparta en lo que llaman políticas sociales, de las que los principales beneficiarios no son los trabajadores, sino el entramado de extorsión sindical, los gais de las televisiones y titiriteros que entretienen al votante en las horas en que podría leer o pensar y que se manifiestan a cambio de suculentas subvenciones y que no ven que haya guerra en Libia porque son pacifistas.

Es lamentable que la democracia se reduzca a este mecanismo ruinoso de mentiras, incompetencia, chantajes, golpes de efecto, guirigais y una deuda acumulada que se deja para que la paguen los fachas cuando lleguen al gobierno y, curiosamente, la pagarán.

sábado, 16 de julio de 2011

Publirreportaje sectario


Ayer, 15 de julio de 2011 por la noche, emitieron en TVE 2 un documental sobre el tortuoso traslado de los cuadros del Museo del Prado a Ginebra durante la guerra civil. Me sublevó porque es un ejemplo del bochornoso modelo de manipulación informativa típica de un país socialista y quiero hacer constar mi más enérgica protesta contra esa patraña con la simple intención de dejar constancia de que no estoy drogado como parecerían suponer a los destinatarios del publirreportaje sus autores.

El publirreportaje estaba muy bien documentado y elaborado ¿Cuánto habrá costado? Con imágenes que, si no lo eran, parecían auténticas y originales se mostraba, paso a paso, el proceso de traslado y los peligros que durante él corrieron los cuadros. Entonces ¿Cómo es posible que algo tan bien documentado sea una colosal mentira? ¿Se puede engañar tanto con unas imágenes verídicas y con una descripción de los hechos tan precisa? Es obvio que sí y voy a explicar brevemente por qué.

Es mentira, de entrada, porque las obras de arte que se sacaron de la pinacoteca no corrían tanto peligro como para no haberse podido almacenar en los propios sótanos del Museo del Prado o en un bunker, como el que hicieron en Valencia, construido en cualquier sitio de Madrid o alrededores.

Es mentira porque las obras que se sacaron de su sitio eran obras religiosas, nobiliarias, tradicionales; habían sido encargadas, protegidas, acumuladas y cuidadas por la monarquía y la Iglesia. Los nacionales no podían tener ningún interés en destruirlas. Eran y son la principal seña de identidad de la multisecular cultura tradicional española que ellos buscaban mantener y preservar. Para ellos no tenían sólo un valor económico sino que eran la plasmación de la civilización por la que luchaban, por la que tenía sentido vivir y que sentían amenazada por la barbarie marxista tanto como sus propias vidas ante el terrorismo de la república, terrorismo que no era sólo vital sino, ante todo, cultural, como en el socialismo actual y de siempre.

Es mentira porque, por el contrario, para el gobierno de la república comunista esas obras religiosas y nobiliarias no podían tener más que un valor económico. Unos forajidos ateos no podrían apreciar el valor artístico e histórico que tenían, no sólo cuando se pintaron o se trasladaron, sino hoy y siempre obras de carácter religioso como el Cristo de Velázquez, el Entierro del Conde Orgaz del Greco, o los miles de objetos litúrgicos que estaban preparados para ser enviados tras los cuadros. ¿Qué podía significar todo eso para unos energúmenos que rabiosamente habían quemado iglesias, destruido obras de arte, incendiado bibliotecas y matado a sus conservadores dentro de la “legalidad” republicana? No podían, ni pueden, comprender ni respetar una obra religiosa o artística que consolide una tradición que pretendían erradicar violentamente.

Es mentira porque se oculta una evidente intención del gobierno de la república de llevarse el patrimonio pictórico tras de sí como simple botín ¿Cuántos gerifaltes republicanos y sus sicarios no podrían vivir de por vida con el precio cada uno de los cuadros? o bien para pagar a Stalin, él único respaldo de la república, la ayuda militar una vez agotado el oro del Banco de España que entonces, y hasta mucho después, negaban haber sacado del país. Esta posible interpretación, que es igualmente coherente con los mismos hechos, ni siquiera se menciona en el publirreportaje republicano socialista que posiblemente sólo busque mantener la tensión política como la que desencadenó la guerra.

Se miente para fabricar la presuposición de que el gobierno de la república comunista quería salvar al arte de la guerra, del enemigo, del insurrecto, que aparece como el monstruo que sólo busca la barbarie y la destrucción. Se le llama fascista continuamente, se representa como una amenaza para el arte a la par que, los que desplazaron los cuadros, aparecen como héroes de la civilización que salvaron el tesoro artístico español; pero no se mencionan algunos de los beneficios privados que sacaron de ese “esfuerzo”.

Se hace patente que la documentación cinematográfica que los forajidos de la república se encargaron de realizar con tanto detalle no tenía más que una función propagandística; el que ahora lo utilicen los socialistas muestra que son los mismos perros con distintos collares que los estalinistas de la república y que tienen los mismos propósitos.

Es finalmente mentira porque el publirreportaje, elaborado por el gobierno de facto de un país socialista igualitario, gaycrático, proterrorista y narcotizante, está dirigido a un espectador que suele ser extremadamente crítico pero no tiene ninguna capacidad de discernimiento, que es capaz de indignarse y ladrar con tal de no tener que pensar y trabajar. Es lamentable que nos obliguen a pagar con nuestros impuestos, a la fuerza, esta bazofia sectaria. Es mayormente lamentable que todo el sistema educativo de este país socialista esté impregnado de la misma zafiedad que el guirigay televisivo y que sólo se mantengan ambos por ser el resultado final de un proceso de degradación orgánica que los saca a flote.

Sería exigible el respeto a la verdad, pero ¿Qué puede importar la verdad a unos sicarios de la logia? Seguramente lo mismo que el arte y la religión.

sábado, 28 de mayo de 2011

El resultado electoral

El resultado de las pasadas elecciones locales y autonómicas ha sido un motivo de satisfacción porque, por encima de la patente necesidad de cambio político, ha mostrado la reacción de la población española a seguir por la acusada pendiente por la que íbamos siendo empujados por el socialismo y que directamente conducía a la ruina económica y moral, que nos había situado en un punto de degradación poco menos que irreversible.

Por un lado, ha desautorizado la bellaca algarabía de los comunistas cabreados de la Puerta del Sol que, negando representatividad a los políticos electos, pretendían “democratizar” España por su cuenta, al margen de las elecciones, con la alucinógena fantasía de quien sólo tiene que hacer eslóganes y llamar la atención, lo cual no tendría ninguna importancia de no haber puesto a España al nivel de países norteafricanos en los medios de comunicación internacionales. Han hecho el ridículo más estrepitoso; de hecho ni siquiera se han atrevido a proclamar una república democrática como la de Campuchea o la que, en circunstancias similares, declararon sus abuelos con métodos subversivos que ahora pretenden hacer pasar por pacifistas y democratizadores.

Es, además, ocasión para iniciar no sólo una necesaria recuperación económica, también una efectiva regeneración social, de la que la economía no puede estar separada. Ambas están asociadas al abandono de las nefastas políticas socialistas de la compra de votos con distracciones narcóticas del guirigay televisivo con el único objetivo de mantener en el poder a su casta parasitaria. Están igualmente conectadas a prescindir de la planificación social mediante las políticas del socialismo invasivas de todos los aspectos de la vida personal, familiar y comunitaria, bajo el espejismo de una igualdad radical que se nos impone monocromática para un mundo que es multicolor y que el igualitarismo nos impide percibir. Van finalmente unidas a la sustitución de la verborrea insultante, ineficiente en todo lo que no sea manipulación, por una argumentación serena.

Creo que esa regeneración implica una promoción cultural y económica asociada a la institucionalización de formas de protección social más vinculadas al trabajo honrado, a la educación de excelencia, a la iniciativa empresarial, a la actividad científica y artística genuinas, en detrimento del complejo mecanismo de extorsión sindical y del entramado parasitario de colectivos genéricos que lastran la economía española y menoscaban su potencialidad creativa. A este respecto sería deseable que se desarrollaran valientemente algunas iniciativas protectoras de los grupos humanos vulnerables ante la presión relativista del socialismo que disuelve lo personal para hacer individuos genéricos, adaptables a sus intereses cambiantes y denigrantes.

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Juez prevaricador o héroe chequista?

Paseando el 19 de mayo pasado por la Plaza Mayor de Madrid me encontré con un grupo de escasamente cien sujetos que estaban promoviendo un homenaje a un sicario de la checa al que, en sus alucinaciones, llaman juez. El siniestro personaje es sospechoso de triple prevaricación. Está acusado, resumidamente, de haber cometido delitos espiando ilegalmente las conversaciones de abogados con sus clientes en la cárcel, algo que sólo está permitido en casos de terrorismo; iniciando la investigación de crímenes imaginarios de personas fallecidas cuando previamente se había negado a investigar el genocidio de miles de personas cometidos por forajidos aún vivos; de dar cursos en universidades extranjeras pagados por banqueros procesados a los que debería investigar en su juzgado.

Contaba con el apoyo de los sindicatos de clase bolcheviques, partidos marginales de extrema izquierda y algunos titiriteros oficiales de esos pagados por el presupuesto público precisamente para que hagan de comparsa apoyando, con su fama cutre y artificial, en este tipo de actos que, de otro modo, sólo estarían concurridos por cuatro paisanos anónimos, sin personalidad y todos iguales por ser socialistas radicales, indiferenciados por carecer de personalidad. Curiosamente no les importa ser cómplices de los gravísimos delitos de que se acusa a ese siniestro personaje, sospechoso de triple prevaricación. Intervino uno de cada una de las organizaciones convocantes, que, a su vez eran el público de los demás y la información de la extrema izquierda lo presentó como un acto multitudinario, en especial el panfleto privado que, mintiendo sobre su condición, se considera periódico y se califica de público sin que ese fraude sea intelectualmente capaz de ser detectado por sus lectores, también paisanos.

Presidía el evento una bandera anticonstitucional, estandarte de esa república stalinista, tan progresista como la república democrática alemana que construyó el muro de Berlín, en la que se sacaba a personas de su casa y aparecían tirados en las cunetas, mostrándonos el tipo de energúmenos que apoyaban el acto. El estandarte representa al régimen terrorista en el que el respeto a las leyes y los procedimientos era igual que el que siguen estos herederos del entierro en cal viva y el tiro en la nuca. Demuestran con eso que no tienen ningún respeto a la Justicia a la que ni siquiera conocen; están acostumbrados a juzgar y ejecutar lo juzgado por su cuenta, al margen de procedimientos, sin abogados, sin garantías, sin procedimientos, igual que en esa república bajo cuya evocación se congregaban y cuya memoria acentúa su animal furia destructiva o el caso de los socialistas de la ETA o sus primos del GAL.

Ahora denuncia en Estrasburgo, antes de agotar los recursos jurídicos internos, la violación de sus derechos humanos, sin concretar cuáles, y dice que es para defender –él sólo- la independencia de todos los jueces españoles, sin que éstos se lo hayan pedido. No es extraño porque el personaje en cuestión, usurpando el papel de juez, en lo que era un caso patente de prevaricación, fue comprado para ser el número dos de la “X” del GAL, a la que se vendió sin cortapisas, y ejemplifica lo que pueden entender por independencia judicial él y quienes le apoyan.

Según informan los mafiosos grupos de comunicación que le han utilizado de amuleto para hacer negocio, cuenta con el apoyo de jueces (deberían igualmente decir chequistas infiltrados entre los jueces) de todo el mundo que, con sus pueriles opiniones, presionan burdamente y absuelven sin ley, sin citar un sólo argumento jurídico y sin siquiera precisar eso que nadie que lo menciona sabe explicar bien en qué consiste al margen de los intereses de los amos de toda esta caterva de secuaces: los derechos humanos.